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10 estrategias para crear hábitos de estudio en los niños

12 de mayo de 2023

¿Estás inculcando a tu hijo hábitos de estudio beneficiosos para su rendimiento y su salud? Sobre todo a edades tempranas, las rutinas infantiles son muy importantes y pueden marcar el desarrollo de los niños. Te contamos por qué y te damos algunas pautas para fomentarlas, a continuación.

Importancia de los hábitos de estudio en los niños

Centrándonos primero en los beneficios académicos de los buenos hábitos de estudio, nos encontramos con los siguientes:

  • Fomento de la responsabilidad y la disciplina: al establecer rutinas y técnicas de estudio, los niños interiorizan estos principios y son más conscientes de la incidencia de sus actos y decisiones en sus resultados en el cole.
  • Mejora del rendimiento: la regularidad en los hábitos de estudio permite a los más pequeños retener más fácilmente la información y aumentar su comprensión.
  • Mayor capacidad de planificación: ellos mismos pueden ser, cuando sean algo mayores, los que establezcan los objetivos que tienen que cumplir. Esto, necesariamente, pasa primero por planificar y priorizar unas tareas sobre otras.
  • Aumento de la propia confianza: contar con unos sólidos hábitos de estudio ayuda a los niños a sentirse más seguros de sus capacidades. Algo que también les sucederá al comprobar cómo mejoran sus resultados gracias a esas rutinas.

¿Qué beneficios aporta tener unos hábitos de estudio en la salud de los niños?

Los beneficios de fomentar las rutinas infantiles van mucho más allá del ámbito académico. Su salud física y mental también se ve beneficiada:

  • Reducción de la ansiedad y del estrés: contar con un plan de estudio y, gracias a él, ir cumpliendo los plazos previstos de entrega, los niños se sienten más tranquilos y seguros y menos abrumados y agobiados.
  • Mejora de la calidad del sueño: es una clara tendencia que los niños con hábitos de estudio bien interiorizados duermen mejor por la noche. Y se debe precisamente a los niveles inferiores de estrés y ansiedad que presentan, frente a los que no han desarrollado estas rutinas todavía.
  • Fomento de la actividad física: indirectamente, tener más tiempo libre gracias a la mayor eficiencia que se consigue con los hábitos académicos hace que inviertan más horas en practicar deporte. Y es que la combinación de ambas cuestiones es clave para su desarrollo, en muchos sentidos.
  • Mayor salud visual: muchas de las estrategias y técnicas de estudio que vamos a ver están relacionadas con que los niños no fuercen la vista y no se expongan a padecer fatiga ocular.

Estrategias para fomentar esos hábitos de estudio

Son muchas las cosas que puedes hacer para fomentar esos deseables hábitos de estudio en tu hijo. Aquí tienes 10 ejemplos:

1. Acondicionar correctamente el espacio

Que los niños dispongan de un espacio propio y específico para el estudio facilitará la interiorización de los hábitos de estudio que le queramos inculcar o que él mismo quiera desarrollar. En este lugar, han de tener a mano todo lo que necesiten y deben estar lo más aislados posible del ruido. Así, no se distraerán buscando objetos ni se dejarán llevar por lo que ocurre fuera.

2. Elegir el asiento adecuado

Los niños, como los adultos, deben mantener una postura adecuada cuando están frente al escritorio. En este sentido, que la silla sea ajustable y regulable según su altura es una muy buena idea. Y si van a usar ordenador, recuerda que sus ojos han de situarse a una distancia prudencial de la pantalla y que no deben necesitar levantar demasiado la vista para poder ver bien lo que están estudiando.

3. Revisar la iluminación

No imaginas hasta qué punto la iluminación de un espacio puede influir en la capacidad de atención y concentración de los niños que allí se encuentran haciendo sus deberes. Prioriza la luz natural, si es posible, y la luz fría frente a la cálida, ya que les ayudará a estudiar más concentrados.

4. Usar organizadores visuales

Hay un montón: calendarios, corchos, pizarras… Los puedes colocar a la altura de sus ojos para ayudarles a estructurar sus tareas y sus tiempos y así organizarse mejor.

5. Mantener el orden

Anima a tus hijos a mantener su espacio de estudio en orden. Hazles ver la importancia que esto tiene sobre su concentración y tranquilidad. Recurre a organizadores de pared o de cajones si crees que así la tarea de ordenar sus cosas le resultará más fácil.

6. Establecer un horario

Saber lo que va a suceder en las próximas horas proporciona a los niños mucha seguridad. Fijad entre todos un horario de inicio de las actividades escolares en casa y, sobre todo, un horario de descanso en medio. Lo mejor es que, tras acabar cada tarea concreta, el niño descanse durante unos pocos minutos para levantarse, moverse y despejar la mente.

7. Incorporar las rutinas infantiles en la dinámica de toda la familia

Los niños, aunque tienen que aprender a estudiar y hacer sus tareas solos, necesitan sentirse parte de la familia también en esos momentos. Uno de los motivos por los que hay que aunar ambas esferas es la importancia que tiene el ejemplo en los más pequeños. Que sean conscientes de que sus hermanos mayores están también estudiando o de que sus padres se encuentran leyendo en el salón les puede motivar mucho.

8. Fijar objetivos realistas

Esto no solo les ayudará a organizarse mejor para conseguirlos, sino que les permitirá visualizar su éxito y les motivará a continuar en la misma línea, reforzando así sus hábitos de estudio.

9. Nunca asociar el estudio como un castigo

A veces, los padres caen en el error de mandar a sus hijos a estudiar cuando se han portado mal. Esta es una decisión completamente errónea y contraproducente, pues el momento de estudio es mejor que se asocie a conceptos positivos, como los vinculados al crecimiento personal, al descubrimiento, a la creatividad o a la curiosidad.

10. Ofrecer recompensas positivas

Ante los buenos resultados académicos de tu hijo, te animamos a premiarle con alguna recompensa que le haga especial ilusión. Y no hablamos necesariamente de recompensas materiales, sino de, por ejemplo, preparar su cena favorita o hacer esa excursión que tanto le apetece. Así, además de animarle a seguir mejorando, pasaréis un agradable rato en familia para celebrarlo.Como has podido comprobar, crear hábitos de estudio en los niños tiene muchos beneficios y es mucho más fácil de lo que puede parecer. Aplicando estas y otras muchas rutinas infantiles, conseguirás fomentar sus capacidades y su autonomía y le prepararás para continuar formándose más y mejor en el futuro.

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